Descripción
«Dejaré todo esto a un lado para disfrutar de la felicidad anhelada bajo la sombra de tus alas». Con estas palabras agradecía la humanista veneciana Cassandra Fedele la oferta de la reina Isabel l de Castilla para instalarse en su corte. Una rendija de luz tras siglos de oscuridad.
¿Fue el conocimiento en Occidente un motor de progreso o una trampa de exclusión?
Durante la Edad Media y el Renacimiento se consolidó una paradoja: a medida que la cultura oficial se institucionalizaba, las puertas del saber se cerraban a las mujeres. Este libro desvela los mecanismos de estas élites masculinas, construidos mediante barreras como el impedimento del estudio o el borrado del legado de quienes lograron formarse.
Desde los primeros monasterios hasta las aulas salmantinas de Luisa de Medrano, la obra examina los únicos cuatro planes de estudio ideados para mujeres en mil años, y confronta las réplicas de Christine de Pizan, Teresa de Cartagena, Louise Labé o Marie de Gournay con las contradicciones de Juan Luis Vives o Tomás Moro.
Una investigación imprescindible que recupera los hechos que la historia oficial invisibilizó al registrar solo la educación de los varones. La prueba definitiva de que privar a las mujeres del saber fue una estrategia deliberada para evitar que cuestionaran el orden establecido.




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