Descripción
Tanto en la familia, como en la pareja, en el trabajo o en la calle, el respeto se ha convertido en algo difícil de encontrar. Parece que sólo pueda obtenerlo quien se impone menospreciando la existencia de los demás. ¡Pero el respeto no se impone por la fuerza ni con agresividad! Quien grita y da golpes sólo puede inspirar miedo.
En la misma colección de Octaedro: Hacerse obedecer. Pautas para madres y padres (de los mismos autores).




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